Primero, la persona
Escuchamos sus preferencias, respetamos su intimidad y adaptamos el acompañamiento a su historia, no al revés.
Una casa para seguir viviendo
En Fundación Seniors Club creemos que envejecer no significa dejar atrás la vida propia. Significa vivir una nueva etapa con compañía, seguridad y el derecho de seguir eligiendo.
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Nuestra manera de cuidar
Seniors Club nació de una convicción sencilla: una persona mayor necesita mucho más que atención. Necesita ser escuchada, conservar sus costumbres, sentirse útil y compartir sus días con personas que la conocen de verdad.
Por eso construimos una casa donde el cuidado profesional convive con la cercanía. Aquí sabemos cómo le gusta el café a cada residente, qué música le devuelve una sonrisa y cuándo necesita conversación o, simplemente, un momento de calma. Cada historia de vida merece respeto y cada familia merece la tranquilidad de saber que su ser querido está acompañado.
Desde 2011, nuestro equipo recibe a adultos mayores de Quito y sus alrededores. Son más de quince años de experiencia acompañando a personas y familias en esta etapa de la vida. Elaboramos un plan personal que considera su salud, movilidad, alimentación, intereses y vínculos familiares. No buscamos que todos vivan el día de la misma manera: buscamos que cada uno pueda seguir siendo quien es.
Lo que nos guía
La atención ocurre en los detalles de todos los días. Estos cuatro compromisos orientan cada decisión de nuestro equipo.
Escuchamos sus preferencias, respetamos su intimidad y adaptamos el acompañamiento a su historia, no al revés.
Observamos cambios, coordinamos cuidados y mantenemos informada a la familia con claridad y sensibilidad.
Acompañamos sin reemplazar. Cada actividad busca conservar capacidades, confianza y participación en la vida cotidiana.
La familia no queda fuera del proceso: la recibimos, la orientamos y la hacemos parte de esta nueva etapa.
La casa
Renovamos nuestras instalaciones para que sean cómodas, seguras y fáciles de recorrer, sin perder la calidez de una casa. Hay lugar para conversar, caminar, descansar, recibir visitas y compartir la mesa.
“Queremos que cada residente pueda decir: esta es mi casa y aquí me conocen.”
Atendemos también necesidades asociadas con Alzheimer y otras condiciones propias de la edad, dentro de nuestras capacidades profesionales y con comunicación permanente con la familia. Somos una entidad legalmente constituida y trabajamos conforme a la normativa ecuatoriana vigente para el cuidado de adultos mayores.
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